6 jul 2023

No es por soledad

#Aquílapoesíatambiéntranspira


    No es por soledad el motivo por el cual te echo de menos; son únicamente estos días que pasan de largo negando a mi locura la realidad de tu ausencia, mientras mi razón procura el no hacerme pedazos.

Abrumado, tu recuerdo se exilia dentro del anonimato de mis años. Él pretende ser liberado en alguno de mis tantos pasados, los cuales, crueles, me sentencian con dolor a reavivar en cualquiera de mis presentes el roce de tus labios que antaño me arrebataron de los fríos brazos del celibato.

La luna, dentro de su cuarto menguante, proyecta sobre mi cuerpo mil siluetas. Ellas, seductoras, pretenden aparearse con mi sombra, pero tu añejo sentimiento surge como aquel latido que en nuestro inicial encuentro ambos, a través del tiempo, replicamos. Él, aferrado, restriega tu libido dentro de mi pecho, estimulándose una vez más en el clímax de mi reencarnar. Pero no, no es por soledad que mi pensamiento exhale con dulzura aquel nombre que florece en mis estados y que, al ser develado por mis labios, me recuerda que aún en la distancia, que aún después de tu partida, mi alma seguirá siendo el amor de tu vida.

    Pero no, no es por soledad que mis suspiros se elevan sobre tu cielo, impregnando tus apáticas nubes con rimados versos —testigos fieles de nuestro añejo encuentro—, las cuales, conmovidas por mi sincero sentimiento, se hacen presentes; y por cada pensamiento que transpira a través de mi mirada, la nostalgia generada desborda en ausencia de mi coraza.

No, no es por soledad el motivo por el cual te echo de menos. Son únicamente estos momentos donde mi soledad cuestiona a mi sentimiento: ¿por qué en más de mil reencarnaciones mis manos, al contacto con piel extraña, necean con la textura de tu cuerpo?

Son tantas las tumbas donde dormitan mis restos que, si en algún momento te presentas antes de un nuevo despertar, con todos esos epitafios sabrás que existí, que muero y renazco pensando en ti y que al retornar una vez más, quizá la muerte no ignora más nuestro sentir.

    Pero no, no es por soledad el motivo por el cual me quiero en tu vida. Es solo que en esta sucesión inevitable de acontecimientos el caprichoso destino, al encarnar tus latidos en los míos, me hace caer en un bucle en el que, en todos mis pasados y futuros presentes, mis acciones reafirman el compromiso de propiciar aquel entrañable pendiente, siendo consciente de que no, no fuiste ni serás jamás parte de un amor justificado por el vacío de mis momentos.


©Reservados


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¿Y a ti, en estos momentos, en qué te han transformado tus sentimientos?🤍🖤