23 abr. 2020

Loco poeta


Vida aun te Espero
Loco poeta

Este es un loco poeta que por las noches ante la presencia de la luna llena declama su sentimiento a su fallecido amor eterno.  De noche o de día sus manos plasman lo que su pensamiento calla  pero su corazón aún le grita.

 

Son palabras dulces preñadas en acciones yertas, qué gestadas por siglos en el anonimato de la ausencia conciben sublime poesía, que a media noche de su vientre desborda inspirada, tierna e infinita. ¡Fundiendo en un mortal beso a la muerte con la vida!

 

En este mismo cementerio donde yacen los restos de amores inconclusos e inciertos. La voz de este loco poeta se acompaña del lúgubre cantar de los cuervos. Al unísono palabra y graznido generan un infinito eco más allá del final de los tiempos. Debilitando el sello que separa al paraíso del infierno, mientras ángeles y demonios se entremezclan en una entrañable tregua; resguardando al rebaño de almas que en negación total codician una vez más la inocencia de aquella su primera vida.

 

Al difuminarse el aliento del sueño eterno, dichas almas despiertan e incrédulas observan a aquellos etéricos cuerpos que en vida poseyeron y hoy erosionados e incompletos; vulnerables asoman de aquellos decadentes entierros. ¡Ellos lentamente recobran un entrañable movimiento, ensalzando en momento con un mortal deseo de forjar una vez más hueso, carne, espíritu y anhelo.

 

Aquellos que injustamente fueron separados del alma y de la carne hoy discrepan debido a la negación de la vista, pero jamás de la mente. De sus petrificados e incompletos labios se devela aquel oculto juramento. ¡El cual, debido a su inevitable final fue desterrado ante la muerte y hoy retorna exigiendo hacerse de vida en este, su  actual presente!

 

Debido a que su fama le precede; la vida y la muerte, entes andróginos protegen a este loco poeta de la podredumbre del destino, que alertado por el incomprensible sentimiento que este loco poeta a su eternidad les hace experimentar. Confabula para acabar con la esperanza de que quizás en una de esas declamaciones, dicha poesía logre despertar a aquella alma que el loco poeta anhela hacer despertar y en ese momentáneo regreso  reintegre en su pecho al objeto de su afecto.

 

Pese a que es tachado de loco, de iluso y mentiroso eso no lo debilita. Lo que le aqueja es dejar de sentir, dejar de transcribir sus pensamientos endulzando el amargo momento, y si es posible el debraye más allá del ciclo de la misma muerte, reencarnación y vida. Evocando en el inicio y final a cierta alma que sin un ápice de arrepentimiento desde su partida se aferra al nulo efecto de la inexistencia.

 

Este loco poeta, noche tras año llora ante la Luna llena, que, debido a su gran tristeza, trágica se torna sangrienta. Y en dicha transición consuela a este loco poeta con infinita lluvia de estrellas, pero él no se encuentra solo, ya que le rodean gatos y perros. Seres especiales que perciben la ceguera de lo comprensible. Entre arrumacos y tiernas lamidas intentan mitigar su dolor en esa su carne viva, pero nunca a  su pecho cicatrizan.

 

Su cordura le enfrasca en una burda dualidad, donde la locura complementa sentimientos que sus emocionales manos transcriben en crudas palabras que su mente acalla pero su corazón por medio de sus labios desenmascara.

 

Almas, ángeles y demonios degustan la melancolía de su gótica poesía, que resalta a través de sus gélidas facciones, expresando mortales sentimientos, provocando en ellos un dulce pecado y a la vez en una amarga redención. En tanto el destino exige al tiempo la extensión de más y más horas de su vida. ¡Evitando a toda costa la ascensión de su primer amor!

 

Las lágrimas de este loco poeta nutren la tierra de este erosionado cementerio. Germinando a la luz de la luna coloridas flores de muerto, que a su vez impregnan los restos de una aromática esencia, revistiendo tal cual humana piel a alma sobre hueso.

 

Este loco poeta ha logrado una gran proeza. Convocar a diversos entes en nombre de un añejo sentimiento y aunque de momentos su poesía dote de movimiento a almas y restos. No logra despertar al amor de su primer y único recuerdo. Ya sea en el pasado o en el presente, sus labios mantienen el recuerdo de su primer beso. Gestando en su presente contradictorias reacciones que desbordan en cálidos latidos que diluyen en cada verso la soledad de lo incierto.

 

Loco o cuerdo  seguirá declamando hasta que aquel sentimiento sea despertado con su dulce aliento. Ya que aquella alma que no logra convocar se encuentra atrapada dentro de un engañoso sueño eterno. La soledad de la inexistencia la retiene pese a que el corazón de su loco poeta aún en la negación de su reencarnación la procura con infinita vehemencia, mientras dentro de ese su sueño eterno la dualidad de su pensamiento acalla lo que el corazón de este loco poeta de noche o de día en su sueño eterno le declama.


Todos los derechos de la imagen a sus creadores. 

Solo la edición de los efectos en ella me corresponde.


©Reservados
“Eclipsando a tu Sentimiento”

30 nov. 2019

Luna, mi musa nocturna


Luna, mi musa nocturna que por las noches me embrujas con tal expectativa que a mi soledad cautiva.

 

Ante el surgimiento de tu enigmática figura, excitado te declamo con vehemente fervor, mientras tu influencia posee a mis sentimientos engendrando poesía, ¡que dulce o amarga a mi atracción sobre tu órbita impactas!

 

Y ante tus largas ausencias, dichos trozos de roca que desprende tu amorfo cuerpo, constantes en mis oscuros momentos se visualizan, como tal lluvia de estrellas que al alba eclipsan la desesperanza de mi castaña mirada.

 

Luna, mi musa nocturna, que rechazas la perfección en el amor y abrazas la imperfección del corazón. Impávida te mantienes cuando la atención de mi mirada pretende ser obstaculizada por el egoísta hemisferio. Ese, que en confabulación con la soledad del universo te engaña y a la vez más y más nos separa.

 

¿Acaso son tus fases lunares simples reflejos de mis estados emocionales o quizás tu bipolaridad ya intangible se subleva sobre mi pecho con exorbitante deseo ante tan intangible devoción?

 

Tus breves acercamientos son actos de un incontrolable sentimiento. Sentimiento que desborda dulce y amarga inspiración, que tal cual océano salado, excitado arremete ante la aproximación de tu erógena esencia, y debido a la impotencia de tu involuntario alejamiento, irracional arremetes sobre el firmamento en contra de mi mortalidad y de tu propio universo.

 

Luna, mi musa nocturna, que debido a la inestabilidad de nuestro próximo encuentro; dormido o aun despierto impactas sobre mi pensamiento. Pensamiento que ya es codependiente de tu lunática inspiración..

 

Luna, poetisa concurrida de mi vista, que ante el amor y desamor; vivos o muertos; mortales e inmortales, causas efectos colaterales no importando dicha condición.

 

Es tanto el amor a ese mortal sentimiento, que  pretendes hurtar a mi pensamiento y mantenerlo encerrado dentro de tu árido recuerdo, y así por siempre le haga el amor a tu pétreo cuerpo.

 

Luna, amante nocturna, que rechazas los cortejos de cualquier cuerpo celeste que confabulé en pro de desviar de tu órbita  mi constante atención.

 

Luna, musa nocturna que en cada uno de nuestros desencuentros, te jactas de haber desterrado ya mi miedo. Ese, que se hacía cada vez más fuerte debido a nuestra fallida unión. Ese, que hoy mi voz ya en su ausencia te convoca con finito fervor.

 

Luna, princesa amada y a la vez repudiada, que ante la lejanía de mi aliento ansiosa pretendes con un cálido beso perpetuarte sobre mis labios gruesos. ¡Ella, mi Luna, está,  mi musa nocturna que a mi soledad con paciencia conquistó!


#Aquílaposíatambiéntrasnpira

©Reservados
""Mi mundo a colores"

4 nov. 2019

Tradición



En México ya el viento transpira chocolate y dulce pan de muerto. Ante tan apetecible tentación, la Muerte ya olisquea esta emblemática fecha que cada vez más y más a su apetito se restriega. ¡Dichas veladas son tan emotivas debido a que  propician el reencuentro entre ella y su hermana la Vida!


Con entusiasmo, la Muerte debraya con la gran variedad de ofrendas que tendrá que degustar, y extasiada comienza a elaborar el gran listado de almas a las que debe ya despertar. ¡Ellas, abrigadas por la eternidad yacen en un sueño profundo, solo interrumpido por el clamor de sus seres queridos!


Los festejos en honor a su enigmática figura recorren a media noche las calles del centro histórico, y a nombre de su persona arman una gran farra. La Muerte, en calidad de invitada especial no se da por aludida y entre genuinas calaveritas, acepta con algarabía dulces y fuertes mentadas. Eso se debe a que permite a los seres vivos, que cada mes de noviembre del año presente, sus entrañables fallecidos les visiten y por minutos conversen espiritualmente.


Y pese a la diversidad de creencias, año tras año crece el fervor, el cual  fortalece esta ancestral tradición. MexiCráneos y alebrijes pacientes se exhiben sobre reforma, mostrando movimiento ante el recorrido de  la Muerte, que admirada  reconoce la creatividad del mexicano, que en su honor le han ofrendado.


El día de muertos, herencia de un mágico pueblo conmueve a la Muerte. Del 2 al 3 de noviembre ella se hace presente, pero nunca deja trabajos pendientes. Ya que con esmero cuida su rebaño de almas, y dentro del año de su ida y venida, sin discriminar se lleva a las que dolorosamente se desprenden de la Vida, ¡figurando ya su nombre en su infinita lista!.


Ante la ingesta de tequila, mezcal, charanda, pulque y chelas, Vida y Muerte festejan una vez más el reencuentro, y pese a estar un poco ebrias, la Muerte no deja a ninguna alma en pena. A su lado se muestran perros, gatos que en vida estuvieron al lado de humanos y que hasta el final de sus días les procuraron.


Y antes de que acabe dicho festejo, le recuerda a su rebaño degustar todo lo que se les ha ofrendado. Ya que pasará más de un año en el que nuevamente los recuerdos de los humanos, linaje vivo que aún no parece los convoquen y ellos a su vez acudan al llamado, debido a que dentro de sus mentes perenne vivos los mantienen, pero es probable que el próximo año nadie les llame ya que el vivo recuerdo quizá los alcance y el olvido para siempre los apague.


La Muerte, pese a ser un ser eterno y poderoso ente, no puede evitar sucumbir a las delicias de esta tradicional cocina, y antes de su partida, voraz prepare su itacate con el que al inframundo debe retornar. ¡Así en aquellos meses seguirá degustando en soledad de tan deliciosa comida y refrescante bebida, mientras llega otro festejo del tan especial día de muertos!


Chopeando chocolate con rico pan de muerto, la Muerte divaga con las sorpresas que los humanos probablemente le deparen en el próximo festejo de día de muertos; donde la ensalzan sin miedos y con la dualidad de enojo y agradecimientos. Llegado el momento, con gozo despertará a los muertos pese al regaño de sus hermanos los eternos que no comprenden el apego a los mortales, ni su exagerado gusto por el chocolate y dulce pan de muerto.


Vida aun te Espero

©Reservados
"Mi mundo a colores"

21 oct. 2019

Un beso

By Hechicero de Dragones

Un beso, es un acto sublime que evoca el despertar emocional y físico de aquellos labios a los que se entrega, causando mutuo enamoramiento o en su defecto neta desilusión. ¡Esto en base a la veracidad de su declamada alusión!

 

Dependiendo de la intensidad del beso, puede ser que al prodigarse a labios expertos e inexpertos, envíe señales a nuestro cerebro. Segregando sustancias químicas que entre estrógeno y testosterona, a nuestro olfato seduce o tan solo ni le provoca dicha reacción de hormonas. 

 

Un beso, es dador de finitas reacciones, que como tales colibríes, atraídos por excesivas feromonas secretadas de saliva en saliva, polinizan ese apasionado momento con tal dulce sentimiento. ¡Desbordando poro a poro sobre nuestro empalagoso cuerpo!

 

Un verdadero beso, es aquel que al ser dado y correspondido, acciona las pulsaciones del corazón. Aproximadamente de 60 a 100 latidos libera expresiones que se denotan a través de nuestras facciones con desmedida alusión.

 

Un beso es tal catador de sentimientos que basta tan solo uno de ellos, para saber hasta donde la química acciona la compatibilidad del receptor y por siempre incitará un constante deseo de poseerlo, pero jamás se comparará con la negación de un vil arrepentimiento.

 

Un beso, es aquel que pese el tiempo y la distancia, la vida o la muerte nos mantendrá como leal santuario de aquellos labios que perenne su efecto nunca perece.

 

Un beso, es la semilla que en los labios del ser amado germina y ante la mutua intensidad deriva en sensaciones infinitas, mientras dentro de la boca del receptor dicho beso gesta inigualable metamorfosis. Liberado suspiros, que como tales mariposas al viento  se disipan perpetuando un sexual acto.

 

Un beso, es la exhalación de amor que sin caretas se declara sin ninguna pretensión. Puede ser nuestro cielo o quizás nuestro infierno, dependiendo con que intención lo confiemos.

 

Un beso, es aquel que al ser depositado en los labios del ser amado, deja a su resguardo parte de su innegable legado. Ese sentimiento que en completa desnudez se entrega a los labios de un probable querer y aun en el constante caos de nuestro libido es dulce caramelo ante un amargo aliento, que  evita a nuestros labios ceder ante un amargo pecado.

 

Un verdadero beso es una constante caricia, que debido a la ausencia de respuesta se muestra tal cual tierna sonrisa. Un beso, es aquel que por más que pierda a través del tiempo la perspectiva de ese sentimiento, insiste en mantenerse leal, al no entregarse cuando ya solo el deseo por la carne le llame.

 

Un beso, es un sublime acto que entrelaza a dos corazones vinculando emociones y mutuas sensaciones. Es aquel que no tiene forma, no tiene edad ni sexo.  No es clasista, no es vengativo, no es elitista. Es tan solo un beso que al posarse sobre desnudos labios despierta emisiones sin ni siquiera avergonzarnos ni mucho menos escondernos. 

 

El verdadero argumento del beso, es el medio por el cual se expresa nuestro ritmo cardíaco. Innegable voz del corazón que confronta los miedos de esos labios, fermentando de dulce encanto a su pasada decepción.


©Reservados
“Mi mundo a colores”

20 sep. 2019

Cuervos


Hambrientos los cuervos se atragantan de mi cuerpo. De tales restos crean un vínculo inquebrantable entre tu deseo y mi sentimiento. Con sus filosas garras de mi pecho ya han hecho tu innegable aposento, cubriendo con su tornasolado plumaje ese deprimente hueco donde hace milenios mi corazón dejó de latir debido al contacto de tu inmortal beso.

 

Tal criaturas carroñeras al probar de mis labios fielmente resguardan el pasado de nuestro primer beso, y pese a que  en plena reencarnación mis erosionados huesos recobren un limitado movimiento. ¡Una vez más ante las expectativas  de vivos o muertos evitas por medio de tus cuervos que nadie te separe de ellos!  

 

Debido al egoísmo de tu desmedido apetito, con incesantes graznidos, a mi alma convocas en pleno despertar, develando el secreto que en el pasado ensalzaba la sexualidad de mi género. Ese, que desde mi nacimiento ambicionaste y el cual hasta hoy vinculas el putrefacto éxtasis de tus celos con el dulce sabor de mi carne.

 

El Destino, tal cual bufón, hace escarnio sobre la predisposición de tu protección, y pese a dichas acciones, tus leales cuervos no ceden haciendo que  mi alma  se aferre con determinación a mis restos. Ellos, orgullosos, me muestran como tal genuina simbología de tus sentimientos. 

 

Debido al precipitado ocaso de mi momento, su azulado plumaje ya contrasta con la blancura de mis huesos. Y en pleno apareamiento, tu maldad y mi pureza engendran una peculiar entrega sin un atisbo de inocencia. Ellos, afines a tu voluntad, esperan tu señal para interferir ante posibles conflictos entre mi necedad y tu férrea entereza.

  

Despertar tras reencarnación,  tus cuervos devoran a mi cuerpo pretendiendo llegar hasta donde mi oscuridad les permita a mi pensamiento desentrañar, pero al ser observados por mi locura, les causa tal animadversión,  que por momentos desvinculan a mi pensamiento de tu sentimiento. Aun así, jamás a mi pecho dejan en soledad pese a que ya se pierde sobre estos erosionados huesos, ¡qué carne y piel ausentes se muestran de ellos!

 

Al retoñar órganos y carne, de mis huesos, tus cuervos hurtan el brillo de mi sentimiento. Brillo que ante la oscuridad ilumina ese preciso momento, cuando  tus eternos brazos a mi alma no sueltan, y por más que tu obsesión me atesore, ¡este mi innegable despertar a tu inmortalidad exaspera!.

 

En ese mi primer respiro, tus esbirros repetitivamente se hacen presentes, y mirando hacia donde tu sentimiento reclama una vez más mi alma, sin contemplación me depredan reivindicando tu derecho a mi ser. Y es que, debido a cada una de esas reencarnaciones, a mi alma, a mi ser las atesoras como sello innegable de tu vehemente desvelo.   

 

Entre tu egoísmo y mi derecho a vivir, manipulas por milenios de milenios el libre albedrío de mi derecho qué en pos de esta tóxica relación, me mantienes a mi, al objeto de tu afecto aprisionado sobre tu  pecho. entre mi vida o mi muerte, evocas aquel memorable momento en el que la soledad de tus labios fue disipada con la innegable compañía de mi primer beso.


By Hechicero de Dragones

©Reservados
“Mi mundo a colores”